
En este espacio de Aquí Estamos presentamos la producción fotográfica más reciente de Paco (o Paquito para nosotros) y que ha titulado con el sugerente nombre de "Del Plato a la Boca...", conformado por catorce trabajos fotográficos en blanco y negro y en tonos claro obscuros muy contrastados, montados sobre platos o comales típicos, además de combinarlos con dibujos en colores acrílicos y poliester. Esta colección de "foto-platos", o arte-objeto, estará en exhibición para todo el público a partir del 26 de septiembre y hasta el 26 de octubre de 1997 en el Club Fotográfico de México, ubicado en la calle de Londres # 75, 1er. piso, en la Zona Rosa de esta Ciudad de México, y posteriormente pudiera presentarse en algunos bares del Distrito Federal.
Sobre esta colección, en el Boletín del Club Fotográfico Mexicano se comentó:
"...La fotografía de desnudo masculino ha sido, casi por regla general, pudorosa y recatada. Los paisajes épicos o las ensoñaciones de postal de la antigua Grecia, han dominado el acercamiento de muchos fotógrafos al desnudo masculino y le han llevado a prescindir de su contexto escencialmente sensual, erótico; los artistas que han querido mostrarlo así, han sido marginados a la pálida difusión de su trabajo o, en el mejor de los casos, a las publicaciones dirigidas a segmentos muy restringidos y no necesariamente consumidores enterados de las artes visuales. En mi opinión, Brasil y -fundamentalmente- Norteamérica, han formulado nuevas propuestas para el tratamiento fotográfico del desnudo masculino a partir de los 70´s y, sobre todo, han logrado trastocar parcialmente en los 90´s los prejuicios que le arrebataban su naturaleza sensual y despreocupada.
"... Paco parece estar comprometido con el imperativo de romper con encuadres rígidos para el tratamiento del desnudo masculino, y que condenan al artista a no trascender los públicos tradicionalemte consumidores del género. "Enmarcar" sus fotografías sobre platos o comales para tostar amaranto de Tlayacapan, es sólo una forma de proponer al espectador un acercamiento diferente a la imagen del cuerpo de un humano macho, es disponer de un recurso inusual que, necesariamente, provoca una perspectiva que nos lleva a tomar un camino nuevo hacia la apreciación del desnudo. Los contrastes lumínicos de la forma masculina, su impúdica claridad y la aún más sugerente sombra, insinuan emociones que difícilmente se atribuyen como propias al cuerpo de un hombre. Servidas así, en un plato aderezado de fantasías y oníricos atavíos, estas imágenes masculinas parecen digerirse con menor dificultad.
En el tiempo de los Table Dance, los streapers y los Cheapandales no es posible sustraerse del tratamiento que ya le damos al desnudo masculino socialmente; hoy, también ellos son vedettes, con enormes plumas y rodeados de luces multicolores..., ¿por qué no?, ¡con la producción a todo lo que da!. La fotografía -sugiere Paco- debe disponer hoy de recursos creativos adicionales para no perderse estampada entre las toneladas de papel periódico o revistas que se van cotidianamente a la basura con imágenes utilizadas y desechadas, en un incesante proceso de reciclamiento de símbolos visuales que ya no nos dicen mucho. La fotografía artística, para alcanzar su cometido originario, encuentra entonces la posibilidad de transitar de las páginas de un catálogo cerrado y guardado en un cajón, a conseguir conformarse de nuevo como una pieza con objetivos más explícitos o evidentes." (Aquiles Córdova)